Escudo del 
Colegio Salesiano 
"San Julián" 
Güines   EXALUMNO: 
Organo oficial de la Asociación 
de Antiguos Alumnos 
del Colegio Salesiano "San Julián" 
Güines, Habana, Cuba  
    

Rdo. P. Armando José Rodríguez Reyes

Rdo. P. Armando José Rodríguez ReyesEl padre Armando José Rodríguez Reyes nació el 29 de septiembre de 1929 en Sancti Spíritus, cuarta villa fundada por el adelantado Diego Velázquez en 1514 y situada ocho años después junto a las márgenes del caudaloso río Yayabo. Fueron sus padres Manuel Rodríguez y María Reyes, y es el tercero de tres hermanos: Manuel, Angel y Armando José. Recibió las aguas bautismales en la parroquia “Nuestra Señora de la Caridad”, cursando sus estudios primarios en la Escuela Pública “José Martí” y en la Escuela Superior “Serafín Sánchez”, ambas localizadas en dicha localidad espirituana. Es entonces que, con solamente 13 años de edad, recibe el llamado al sacerdocio e ingresa al seminario salesiano de Guanabacoa el 28 de septiembre de 1942, comenzando así su formación religiosa y donde realiza los estudios de bachillerato.

En 1946 es destinado al Colegio Salesiano “San Julián” de Güines donde, por tres años, se desempeñó como prefecto de Estudios y maestro de cuarto grado. Parte hacia la República de El Salvador en 1950, donde lleva a cabo sus estudios magisteriales y de Teología, concluyendo su carrera eclesiástica el 27 de noviembre de 1954, al ser ordenado sacerdote por Mons. Luis Chávez González, en dicha república centroamericana.

Regresa inmediatamente a Cuba y durante un período de dos años, ejerce en el Colegio Salesiano de Artes y Oficios de Camagüey como prefecto de Estudios. En 1956 es trasladado de nuevo a Güines con el mismo cargo, asumiendo además la enseñanza del cuarto grado, la cual ejerció hasta el 1961, año en que las escuelas religiosas y privadas fueran nacionalizadas por el régimen gubernamental cubano.

El 29 de agosto de 1962 logró abandonar su querida tierra cubana, llegando a la casa provincial de los padres salesianos en New Rochelle, en el estado de Nueva York. A finales de ese mismo año es destinado a Quito, Ecuador, donde, de nuevo, se desempeñó como prefecto de Estudios durante un curso escolar, en el Colegio Salesiano “Cardinal Spellman” de esa capital sudamericana. En 1963 llega a la ciudad de Miami, Florida, dirigiéndose a la ciudad de Tampa para trabajar con huérfanos y niños refugiados cubanos en el Colegio Salesiano “María Auxilio de los Cristianos”. Vuelve a New Rochelle en 1964 y, después de una breve estancia, pasa por las comunidades salesianas de Los Angeles, San Francisco y Nueva Orleans. En 1965 se traslada a Baton Rouge haciendo su ingreso formal en la diócesis de esa capital del estado de Luisiana donde, por cuatro años, rinde sus servicios pastorales en la iglesia “Nuestra Señora de las Mercedes”.

Es en 1969 que arriba su familia procedente de Cuba y se ve en la imperiosa necesidad de requerir una licencia de cuatro meses, a fin de encaminar a sus familiares en la ciudad de San Francisco, regresando de nuevo a Baton Rouge, para entonces prestar sus servicios durante un espacio de dos años en la iglesia “San Aloísio”. En 1972 pasa a la diócesis de Galveston-Houston, siendo asignado durante cuatro meses a la iglesia “Nuestra Señora de las Angustias”, para luego fungir durante cuatro años, como párroco auxiliar en la iglesia “Resurrección”.

En el año de 1976, fue nombrado párroco de la iglesia “Nuestra Señora de San Juan de los Lagos”, localizada en una empobrecida barriada hispana de la ciudad de Houston. Allí, más que una iglesia, lo que encontró fue una pequeña capilla pobremente asistida en términos religiosos. Consciente del inmenso reto que este nuevo cargo representaba, se dio a la tarea de revivir la fe religiosa entre los pobres habitantes de aquella zona. Su alegre y vibrante personalidad, le permitió atraer a cientos de feligreses. Introdujo en la Iglesia la Renovación Carismática y pronto aquella capilla se veía abarrotada de fieles; en su mayoría, jóvenes. Es entonces que toma la iniciativa de construir un nuevo templo que pudiera dar cabida al creciente número de devotos que acudían a los oficios de este jovial y festivo sacerdote. Dios le concedió la gracia de ver esta obra concluida con capacidad para albergar hasta 900 personas. Esta fue su misión durante 25 años donde, a través de su prédica y arduo trabajo, se ganó el cariño y la admiración de toda la congregación, para luego jubilarse complacido en el año de 2001.

El pasado 27 de noviembre de 2004, el padre Armando José Rodríguez Reyes, celebró su Jubileo de Oro sacerdotal en la ciudad de Houston, Texas.

Miami, Florida
8 de enero de 2005